Anteayer por la mañana me desayuné con una noticia que no me gustó un pelo y que empieza a olerme a otros tiempos y otras maneras de hacer las cosas. Antes de continuar, debo decir que tal vez es cierto que los controladores aéreos se están pasando tres pueblos con sus exigencias, ya que considero que tienen un buen sueldo y un buen horario, acorde con la gran responsabilidad de su puesto de trabajo. No obstante, creo que esto no justifica la machada de Pepito Grillo, digo, Blanco, al declarar que militares se harán cargo de controlar el tráfico aéreo en casos excepcionales. Esto ya estaba contemplado en la legislación actual, lo que pasa es que ahora parece que es excepcional no estar de acuerdo con las medidas unilaterales que adopta nuestro talantoso gobierno, que ya no se pone de acuerdo con nadie sino que impone su autoridad.
Ahora sólo falta que militares empiecen a ocupar parcelas antes reservadas al personal civil, y poco a poco, pues hacia la dictadura. Si estas medidas las hubiera implantado un gobierno del PP -y que conste que no simpatizo con estos pájaros- ya habrían saltado todas las alarmas, pero como lo han hecho estos progresistas tan simpáticos del PSOE, pues como que no pasa nada, ¿no?
Pues nada, que al final tenemos lo que nos merecemos. ¡Viva el talante de ZP!
Vale.








